Ocean Sky hace referencia a unas maniobras de combate aéreo internacional que el Ejército del Aire y el Espacio celebra cada dos años en la Base Aérea de Gando, y que son herederas de los míticos ejercicios DACT que tenían lugar cada año en dicha base aérea. La edición del 2025 ha sido la que mayor número de países y aeronaves participantes a reunido, estando la rampa de la base aérea al límite de su capacidad en los momentos más álgidos del ejercicio.
De los participantes sin duda destacaron los 4 cazas Sukhoi Su-30MKI de la Fuerza Aérea India, por lo exótico y lo inusual. No solo por ser el primer país que participa sin ser miembro de la OTAN, sino también por operar casas modernos de diseño ruso con motores vectoriales. También destacaron los 14 cazas F-15E Strike Eagle del ala de caza 48 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, siendo la primera vez que esta versión de mítico caza F-15 toma parte en los ejercicios. La Fuerza Aérea Alemana envió 5 cazas Eurofighter de los “Bavarian Tigers”, incluyendo uno con la decoración de este año para el NATO TIGER MEET, que tuvo lugar en Portugal. Los otros dos participantes internacionales han sido más comunes en las pasadas ediciones, la Fuerza aérea Portuguesa con sus F-16AM y la Fuerza Aérea Griega con F-16C.
Como no podía ser de otra manera, el Ejército del Aire y del Espacio desplego cazas de todas sus unidades de combate, incluyendo 6 Eurofighter del Ala 14, 3 Eurofighter del Ala 11, 5 EF-18AM del Ala 12 y 3 EF-18AM del Ala 15. Las Halcones del 462 escuadrón de caza del Ala 46 participaron todos los días, lo que da una muestra de la capacidad de esta unidad de caza a pesar de encontrarse en pleno proceso de transición al Eurofighter, cuyas primeras unidades llegarán al archipiélago canario en julio del 2026.
El Ala 46 también llevó a cabo la cobertura SAR del Ejercicio con sus aviones de patrulla marítima CN-235 VIGMA y con sus helicópteros Super Puma.
Los dos motivos por los que este ejercicio se lleva a cabo en la base aérea de Gando incluyen la buena meteorología y el gran espacio aéreo disponible al sur del archipiélago, que permiten vuelo supersónico desde el nivel del mal hasta más 12000 metros de altura, estos dos factores convierten a este ejercicio en uno de los mejores de Europa, además, es uno de los pocos ejercicios en el mundo que se dedica al 100% al combate aéreo, lo que permite un entrenamiento muy específico en esta materia.
Como en ediciones anteriores, Ocean Sky ha coincidido con la celebración del EART (entrenamiento de reabastecimiento en vuelo europeo) en el aeródromo militar de Lanzarote. El EART es un ejercicio en el que aviones cisterna de varios países de la OTAN llevan a cabo misiones de entrenamiento con los cazas de los países aliados y en los que practican procesos y procedimientos difíciles implementar en otros escenarios, como por ejemplo reabastecimiento en vuelo en formación. El EART se integra completamente dentro el ejercicio Ocean Sky, beneficiándose mutuamente de la oportunidad de entrenar juntos. En la base aérea de Lanzarote se desplegó un A330 MRTT de la Fuerza Aérea Francesa, un KC-767 de la Fuerza Aérea Italiana, un A330 MRTT de la OTAN y un A400M del Ala 31 del Ejército del Aire y del Espacio.
Durante las maniobras Ocean Sky 2025 se llevaron a cabo dos periodos de vuelo, la “misión main” por la mañana, en la que hasta 40 cazas volaban una misión apoyados por aviones cisterna, y por la tarde tenían lugar las “misiones shadow”, que consistían en varias misiones de menor entidad, algunas de las cuales permitían incluso en entrenamiento de combate aéreo dentro del alcance visual. Las misiones shadow podían incluir la participación de unos 30 cazas apoyados por aviones cisterna.
Ocean Sky 2025 ha sido un éxito en cuanto al número de participantes y al número de lecciones aprendidas, entrenándose el carácter expedicionario a una base aérea lejana y la capacidad de sostener de forma continuada un número elevado de salidas, incluyendo complejos escenarios que requerían de un exhaustivo planeamiento y largos procesos de briefing y de debriefing para exprimir al máximo cada misión. La interoperabilidad con fuerzas aéreas aliadas y la posibilidad de tener enfrentamientos aéreos disimilares con sistemas de armas con capacidades tan dispares sin duda han contribuido a que OS25 sea recordado como uno de los mejores ejercicios de combate aéreo que se han llevado a cabo en la historia en la Base Aérea de Gando.
Fotos por Brigada Antonio J. Jiménez Santana. Ala 46 del Ejército del Aire y del Espacio














